Si a las 11 de la mañana el reflejo del sol no te deja ver la pantalla de tu computadora, o si a las 4 de la tarde tu estudio se siente como un horno, el problema no es tu escritorio; son tus ventanas. Para ser productivo y cuidar tu vista, necesitas controlar la luz natural.
La luz natural es vida para cualquier espacio, pero tener el control sobre ella es el verdadero lujo en el diseño de interiores. A la hora de vestir nuestras ventanas, a menudo nos encontramos en una encrucijada: ¿necesitamos oscuridad total o preferimos filtrar el sol sin perder la vista?